Novedades
Loading...
felicidad
liderazgo
meditacion
inteligencia emocional

¿Cuándo hacer terapia de pareja?

16.10.10
La terapia de pareja o counseling está recomentdado en aquellos casos donde la comunicación está fallando, se vive un momento de crisis, ha llegado el desencanto, hay resentimientos, problemas de celos, inseguridad o baja autoestima, malos tratos (físicos o psicológicos), es decir, en cualquier caso que peligre la estabilidad física o mental. Muchas veces la persona se da cuenta de que ya no basta con el apoyo de los amigos y familiares, es entonces donde un experto puede ayudar mucho.

pelea parejas terapia
Todos discutimos
Las parejas siempre discutirán alguna vez. No discutir no es síntoma de que las cosas marchan bien, más bien, es una señal de que algo no está funcionando. Saber discutir, es decir, sin reñir, es saludable para la pareja. Hablamos de una comunicación positiva, alejada de los celos, miedos y dependencias, y esto, no es tan fácil.

Muchas parejas temen acudir a buscar ayuda, porque creen que eso “es cosa de los dos”, e incluso les parece humillante tener que contar sus dificultades a una persona “extraña”. Sin embargo, hoy en día ya no está “mal visto” ir al psicólogo, y quien diga que nunca ha tenido problemas en su matrimonio, está mintiendo. Lo que mantiene unida a la pareja no es la ausencia de problemas, sino la forma de encararlos, es decir, la manera en que la pareja afronta y soluciona estos conflictos.

¿Qué hace que una pareja funcione?
Los puntos básicos que hacen que una pareja funcione son: divertir, sorprender y seducir. A veces, la escasez de tiempo compartido para la intimidad, la rutina, o la dificultad en encontrar ese tiempo para dedicarlo a la pareja, hace que la relación se resienta o “enferme”. En estos casos hay que actuar lo antes posible.

Llegado el caso, lo primero que hay que aceptar que hay una crisis, y sobre todo diagnosticarlo antes que sea demasiado tarde y la relación esté muy viciada. Cuando una pareja acepta que está en crisis, y pide ayuda, es un paso hacia delante, porque supone un propósito de cambio.

Algunas veces es un miembro el que llega a esta conclusión, y le cuesta mucho convencer a su pareja de acudir a un especialista. En ese caso, deberá acudir solo o sola, y más tarde se realizará, a ser posible, la inclusión del miembro reacio. En cualquier caso, será positivo para la persona que acuda sola, para comprender muchas cosas sobre la relación, y por lo tanto no es algo vano o inútil, sino valioso, que puede hacerle comprender cosas sobre sí mismo/a y sobre las relaciones.

En los casos donde ambos asumen positivamente su parte de responsabilidad en el problema, y acuden juntos a terapia, hay muy buen pronóstico para el cambio.

Siempre se puede hacer algo. 
Son excusas decir: “Ya no se puede hacer nada, ya no vale la pena, él o ella no va a cambiar, nunca me lo perdonará....”, si no se afronta la terapia de pareja con un mínimo de optimismo por mejorar la relación, no surtirá el efecto esperado ni la mejoría.

Muchas parejas tienen guardada lo que se llama una “agenda oculta” y disparan con hechos concretos del pasado donde más duele y en los momentos más dolorosos. Estos reproches son la mejor manera de hacer que la relación se convierta en algo odioso, la mejor manera de romper la intimidad y la comunicación. Por ello, es muy importante que los problemas se atajen desde la raíz, poniendo al descubierto todos los rencores , dejando tiempo para ventilar sentimientos y desahogarse, para luego enfocar la relación con ojos nuevos.

¿En qué consiste el tratamiento?
El tratamiento pasa por valorar y potenciar los pequeños detalles, y es que los detalles ¡son tan grandes!. Se trata de re-aprender a comunicarse, revisar el lenguaje, los modos en que ambos se comunican, y aprender una forma nueva. Explicarse uno al otro las necesidades que tienen, e intentar satisfacerlas, siempre que no se planteen como exigencias y respetando los límites.

Compartir actividades juntos también es muy importante, muchas parejas se quejan de no compartir nada, de no tener nada en común, sin embargo, lo que ocurre es que han caído en la rutina de obtener satisfacciones por separado, y ya no buscan compartirlas con la pareja.

Es muy importante que la pareja dedique, al menos, media hora al día a prestar atención al otro, escucharle, incluso hacer las peticiones para hacer que la pareja mantenga viva “la chispa”. Si la pareja tiene hijos, el mejor momento es cuando se han ido a dormir, y ya no van a ser molestados. Por lo tanto, es muy importante verbalizar las formas de darse gratificaciones mutuas.

Cultivar la inteligencia emocional: otro truco es dejar pasar muchas veces discusiones sin importancia. Hay que distinguir los problemas importantes de las nimiedades, si realmente es una tontería, hay que ser inteligentes, no vale la pena emplear energía en ello, mejor dejarlo pasar. Si lo que ocurre es tan importante, que dejarlo pasar agrava la situación, entonces hay que buscar el momento y lugar adecuado para decírselo de la mejor manera posible.

Ya sé que es difícil, a veces lo que ocurre simplemente es que nos falta autocontrol, entonces, primero uno deberá trabajar su autocontrol, y por otro lado la comunicación positiva. Si uno hace una petición de cambio o una crítica correctamente, ésta será escuchada y habrá mayor satisfacción mutua, si no, seguramente caerá en terreno baldío y sólo generará más insatisfacción e infelicidad.

Algunas veces el problema son los celos. Los celos patológicos es necesario tratarlos en terapia. Otras veces el miembro celoso lo que padece es un problema de autoestima. Si es así, debe entender cuál es el origen del problema y afrontarlo para superarlo. En este sentido, la ayuda profesional puede ser a través de un psicólogo, con libros de autoayuda, grupos de crecimiento personal, etc.

Sobre todo, y lo más importante, los miembros de la pareja deben esforzarse en tener muchos recursos, deben saber desgajarse como una mandNegritaarina: pareja, amigos, ocio individual, trabajo, familia..., así, si falla una cosa, no se queda sin nada. Porque si la persona no tiene estos recursos, al final pide todo a la pareja, y a partir de ahí sólo puede sobrevenir tedio, dependencia y saturación.

¿Qué es la terapia de pareja en grupo?
La terapia de pareja en grupo es una forma estupenda de tratar los problemas de pareja. Varias parejas se reúnen una vez por semana para tratar sus dificultades, se comparten dudas, satisfacciones, problemas y avances. Es un tiempo para compartir las dificultades y potenciar los logros. Modelado por el psicoterapeuta, los miembros aprenden, no solamente con sus propias dificultades, sino escuchando y viviendo los problemas a través de otras parejas.

No hay que olvidarse tampoco que la mejor medicina es el amor.

Fuente: saforguia.com

0 comentarios :

Publicar un comentario

 
Ver más / ver menos