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El coaching es una relacion de confianza

16.6.11
En coaching, para que un proceso funcione adecuadamente, es primordial un buen vínculo de confianza.

Contratados por las compañías para que colaboren en el desarrollo profesional de sus integrantes, los coachers -consultores externos encargados de procesos de coaching- deben sortear una difícil prueba que va más allá del ámbito laboral: generar empatía y confianza con los coachees.

El coaching es un proceso mediante el cual se busca desarrollar capacidades y habilidades (de autoridad, liderazgo, comunicación). En ciertas ocasiones el ejecutivo que atravesará el proceso está consciente de la necesidad. En otras, desconoce su carencia y puede sentirse intimidado cuando ésta es descubierta por la empresa.
El coaching es una relacion de confianza
Ante el consultor, el coachee suele preguntarse si efectivamente lo ayudará y qué riesgo asume al contar su verdadera situación. Es tarea del coacher generar un ambiente distendido y de confianza para interactuar con el ejecutivo. Para lograrlo, un elemento fundamental es azaroso: se trata de la química que se genere entre ambos.

Héctor Diomede, consultor senior de Mercer Human Resource Consulting, pone de manifiesto que: "No todos los coachers son para todos los coachees. Tiene que haber una relación de empatía que supere la racionalidad de este último y los conocimientos y habilidades del primero. Pero más allá de esto, los pilares de la confianza son la sinceridad y el profesionalismo",

Un buen comienzo
La primera reunión sirve de termómetro. En el caso de que la sintonía no aparezca, muchas consultoras cuentan con más de un entrenador para ofrecer. Para empezar a construir confianza, durante este acercamiento es necesario, según Eduardo Suárez Battán, uno de los titulares de M&SB Asesores, plantear claramente la metodología de trabajo. Además, aclara Suárez Battán, la función no es enseñar, sino ayudar a recapacitar sobre ciertas necesidades.

Pero, ¿cómo construir confianza si la persona se siente amenazada por la organización porque ha sido señalada para recibir coaching? "Ningún programa debería impulsarse bajo el temor, sino como una oportunidad de mejora. El ejecutivo debe poder tomarlo o no. Lo cierto es que está llamado a mejorar su desempeño. Puede hacerlo por sus propios medios, con ayuda externa elegida por él, o usando del recurso que le da la empresa", explicó Diomede.

Una vez comenzado el plan, se debe ayudar al participante a aceptar su flaqueza. "Siempre cuesta admitir que uno no es el excelente líder que cree. Hablar con los pares para ver que piensan sobre el tema es positivo. Si todos están de acuerdo en que hay algo para solucionar es más sencillo que la persona acepte a alguien externo que le dé consejos", según Suárez Battán.

Es inevitable que quien realice el proceso se plantee qué dirá el mentor a la dirección sobre su desempeño. "Se mantiene la confidencialidad con el ejecutivo y sólo se entrega a la empresa un informe final con actividades realizadas, resultados de los avances medidos y algunas recomendaciones para ayudarlo a seguir su desarrollo profesional", explicó Suárez Battán. El consultor advirtió que es fundamental aclararle al ejecutivo que ninguna información se utilizará en su contra.

El coaching requiere de diálogo, trabajo común, flexibilidad y humildad.

En equipo
Adriana Tomasini, directora ejecutiva en la Argentina y controller para Latinoamérica Sur de Hitachi Data Systems, realizó un plan de coaching en equipo para reforzar aptitudes comunicacionales. Para la ejecutiva la confianza con su coacher, Aldo Leporati, director asociado de ZCM Comunicaciones Estratégicas, se construyó gracias al estilo participativo del programa. "Conocer a la persona también ayuda. Si no resulta intimidante", aseguró.

En el coaching en equipo, el entusiasmo puede ser contagioso. No obstante, cuando alguien se resiste a fiarse del entrenador, el consultor sugiere brindar los argumentos por los cuales debería realizarse el curso a un referente dentro de la empresa para que sea éste quien se lo brinde a la persona disconforme.

Marcelo Lava, director regional de Novell, manifestó que realizó un coaching ante un cambio estratégico de la empresa de software de servicios de red. Según el ejecutivo, para lograr la relación de confianza es fundamental que la empresa contribuya con un mensaje claro acerca del propósito del proceso. "También debe haber confidencialidad. A veces, la mala aplicación de esta herramienta hace sentir que es una evaluación", explicó Lava y destacó que cuando la compañía decidió iniciar el plan aclaró que no era obligatorio tomarlo.

En lo que se refiere a si la relación entre coacher y coachee debe circunscribirse al ámbito de la empresa, Diomede explicó que por más que se quiera avanzar en el conocimiento del individuo para ayudarlo en su desempeño, el coaching tradicional no es psicología. Pueden presentarse algunas alusiones a la vida familiar, pero lo escencial es lo laboral.

En la interacción al coacher le cabe generar un ámbito seguro, relajado y de confianza, en el que el coachee sienta que puede mejorar su desempeño. En definitiva, su tarea es convertirse en el mejor socio al que el ejecutivo pueda aspirar para su crecimiento.

Algunos consejos
  • Demostrar experiencia e idoneidad 
  • El coacher deber lograr empatía y generar un ambiente relajado.
  • Explicar la metodología que se va a utilizar..
  • Ayudar a aceptar la necesidad de coaching.
  • Permitir libertad de acción al coachee.
  • Asegurar que se mantendrá la confidencialidad.
  • Aseverar que la información no será utilizada contra el coachee.
  • Escuchar, permitir el diálogo y ser humilde.
  • Mantener el foco en el negocio.
  • No acelerar procesos.
  • Buscar referentes dentro de la compañía que avalen el coaching.


Acercamiento integral
El coaching ontológico propone un acercamiento integral (no sólo laboral)- al individuo que atravesará el proceso. "Quien trabaja es la persona. Por eso, a veces necesitamos tocar áreas relacionadas con lo personal, afectivo y social. Lo que le sucede en el trabajo también le pasa en otros ámbitos", explicó Marcelo Krynski, director de Crear Contextos y advirtió que no se debe confundir a esta rama del coaching con la terapia.

También para el coaching ontológico la confidencialidad es un valor. Principalmente cuando se trabaja en equipo, el coacher debe ser cuidadoso en cuanto a las debilidades de los participantes que se presentan frente al grupo.

Un ejercicio para que las personas se sientan distendidas antes de comenzar el trabajo se denomina check in. Se trata de que, al llegar, cada uno se tome unos minutos para comentarles a los demás algo relevante para que sus compañeros tengan en cuenta en el trato del día. "Esto no significa que el equipo se transforme en un grupo terapéutico", advirtió Krynski.

Y siempre tener presente las bases de la confianza: Sinceridad, competencia, credibilidad, involucramiento y compromiso

Fuente: lanacion.com.ar
 
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